Nuestra Institución
Más de 100 años educando con valores, compromiso y visión de futuro
El Instituto Evangélico Americano nació en 1920 como una iniciativa educativa de la Congregación El Redentor, perteneciente a la Iglesia Evangélica Luterana Unida de la República Argentina.
Desde sus orígenes, nuestra misión ha sido acompañar la formación integral de niños, niñas y jóvenes, inspirados por los valores del Evangelio y comprometidos con la construcción de una sociedad más justa, solidaria y humana.
Somos una institución de tradición cristiana y espíritu ecuménico que recibe a familias de diversos credos y convicciones, promoviendo el respeto, el diálogo y la convivencia en un marco de libertad y responsabilidad.
Nuestra misión
Entendemos la educación como una tarea transformadora que busca desarrollar plenamente las capacidades intelectuales, emocionales, sociales, físicas y espirituales de cada estudiante.
Educar implica acompañar a las personas en la construcción de conocimientos, valores y proyectos de vida que les permitan actuar con compromiso, pensamiento crítico y sensibilidad frente a las necesidades de los demás.
Por eso promovemos una formación que integra excelencia académica, desarrollo humano, vocación de servicio y compromiso con la comunidad.
Nuestros valores
Fe que inspira
Nuestra propuesta educativa encuentra su fundamento en el mensaje de Jesucristo, que nos invita a vivir el amor a Dios y al prójimo como principio orientador de la vida personal y comunitaria.
Solidaridad y servicio
Buscamos formar personas comprometidas con la realidad que las rodea, capaces de actuar con empatía, responsabilidad y vocación de servicio hacia los demás.
Respeto y convivencia
Promovemos una cultura institucional basada en el diálogo, el respeto mutuo, la diversidad y la construcción de vínculos saludables.
Pensamiento crítico y autonomía
Creemos en una educación que ayude a comprender el mundo, formular preguntas, analizar la realidad y construir respuestas creativas y responsables.
Cuidado de la creación
Fomentamos una relación responsable con el ambiente, promoviendo el respeto por la vida, el uso consciente de los recursos y el compromiso con el desarrollo sostenible.
Una comunidad educativa
Entendemos que la educación es una construcción compartida.
Por eso buscamos fortalecer permanentemente los vínculos entre estudiantes, familias, docentes y directivos, conformando una comunidad educativa comprometida con el crecimiento y el bienestar de cada uno de sus integrantes.
El trabajo conjunto entre escuela y familia constituye uno de los pilares fundamentales de nuestro proyecto institucional.
Una trayectoria educativa completa
Acompañamos a nuestros estudiantes desde sus primeros años hasta la finalización de la escuela secundaria, ofreciendo propuestas acordes a cada etapa de desarrollo.
Nivel Inicial
Un espacio de juego, descubrimiento y aprendizaje donde los niños comienzan a construir su identidad, desarrollar su autonomía y explorar el mundo que los rodea.
Nivel Primario
Una etapa de crecimiento académico y personal que fortalece el pensamiento crítico, la creatividad, la convivencia y la construcción de hábitos para aprender durante toda la vida.
Nivel Secundario
Una propuesta orientada a la formación de jóvenes autónomos, comprometidos y preparados para continuar estudios superiores, insertarse en el mundo laboral y participar activamente en la sociedad.
Educar para transformar
A lo largo de más de un siglo de historia hemos sostenido una misma convicción: la educación tiene el poder de transformar vidas y comunidades.
Por eso trabajamos cada día para formar personas íntegras, solidarias, reflexivas y comprometidas con el bien común, capaces de construir su propio proyecto de vida y contribuir positivamente al mundo que comparten con otros.
Ese desafío, que inspiró la creación del Instituto Evangélico Americano en 1920, continúa guiando nuestra tarea educativa en el presente y proyectándonos hacia el futuro.
